• 'No dinamitar los puentes'

        0 

    12/01/2018 - 15:16  

    Reflexión del concejal del Partido Socialista Gregorio Viera en El Mostrador de Ezequiel López

    Los distintos procesos en los que nos encontramos, los hombre y mujeres socialistas, ahora que ha llegado hasta las agrupaciones locales la libre elección de las distintas candidaturas que se presentan en primarias, - otras agrupaciones que tan solo tienen una candidatura, en principio no tienen por qué tener problemas -, abre un amplio abanico de posibilidades y sobre todo saca a pasear las filias y las fobias de una candidatura u otra, nada nuevo en el horizonte, sobre todo en lo político, pues quien más o quien menos tiene su clac que al toque de arrebato, palmean al son de quien lidere una u otra opción. Siempre hay gente dispuesta a decir y hacer lo que tus oídos y ojos quieren oír y ver.

    Pero no crean que esto que les cuento es coto de un partido político, no que va, si analizan la hemeroteca de nuestra ciudad, comprobarán que unas u otras se rodea de un grupo afín que es capaz de hacerte creer una cosa y la contraria. En nuestro municipio tenemos ejemplos por doquier de quienes te apoyaron ayer incondicionalmente y como judas te venden al día siguiente, renegando de su pasado y que son capaces de hacer una transformación de sus ideales, aplicando aquello que dijo Groucho Marx “Estos son mis principios. Si no te gustan tengo otros”.

    Todo este despliegue y que en muchas ocasiones, enfrentan a compañeros y compañeras de proyecto político, causan pesadumbre en quienes creemos que las ideas están o deberían estar por encima de las aspiraciones personales, que son lícitas, pero que éstas, no deben estar al servicio individual, sino del proyecto que se pretenda. Sin embargo hay quienes utilizan el toque a arrebato para pescar en rio revuelto, siendo incapaces de aportar valor a la construcción de alternativas creíbles.

    Liderar un proyecto, sea político o no, no es tener responsabilidades o asumirlas sin más, haciendo de lo irrelevante en centro de su gestión, no se lidera desde esa perspectiva, quienes le sigan como líder, lo hacen por el convencimiento de sus acciones, de sus aportaciones y sobre todo su buen criterio, haciendo posible que los puentes del entendimiento afloren en sus propuestas y no los dinamite a la menor oportunidad.

    Los puentes se crean desde la libertad, desde la lealtad, desde el convencimiento del trato igualitario entre las personas, desde la libre elección personal, desde la asertividad y el respeto.

    Además la intuición nos debe guiar siendo líder, para saber, que seremos capaces de afrontar el reto, sin vueltas, sin rodeos, sin que vengan quienes nos coman la oreja para decirnos lo que queremos escuchar pero no haciendo lo que debemos hacer. El liderazgo sobrevenido es un liderazgo pobre, con ataduras, caducado desde su inicio. Tenemos clamorosos ejemplos en Telde, póngale usted el apellido que quiera y comprobará que no van mal encaminados/as. 

    Quienes están llamados o llamadas a liderar sus ciudades no pueden dinamitar los puentes donde construir un futuro cierto. Estos procesos agotan sobremanera, más por lo que se dicen y quienes lo dicen, que por lo que proponen. Es una pena que agotemos nuestras energías en descalificar o en ensombrecer a quienes a priori y en buena lid, representa los mismo valores que los nuestros.

    Es una pena que no seamos capaces de separar la paja del trigo y reconocer que si es bueno para el proyecto en bueno para mi, pero si es malo para el proyecto en malo para el liderazgo y todavía no hemos sido capaces a pesar de los años, de las propuestas, del trabajo de muchas personas distinguir lo accesorio de lo importante, lo anecdótico de lo sustancial.

    Hay que ver las fortalezas y la debilidades en la gestión del día a día, sopesar las consecuencias de nuestras acciones, tomar las decisiones que creamos las más acertadas y si nos equivocamos corregimos, nos sobreponemos y volvemos a intentarlo, intentarlo siempre, porque uno de los valores para liderar es tejer los puentes necesarios para el retorno, si un puente se dinamita es muy difícil reconstruirlo, es más fácil tender puentes, sobre todo en política y con los tuyos.., con la pluma del Faycan.

    Comentar

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Aviso Legal  |  Publicidad  |  Condiciones de uso  |   Copyright 2017 Telde a Diario