• 'La hipocresía de VOX con la Cruz'

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    01/08/2018 - 20:18  

    Articulo de opinión de Eugenio Alberto Rodríguez Martín. Doctor en Teología y Máster en Doctrina Social de la Iglesia

    Cuando la misma persona defiende la Cruz como símbolo cultural y humilla a los Crucificados de hoy estamos ante un acto de hipocresía. La Cruz llega a ser símbolo cultural porque en ella murió un inocente, el gran inocente. Muchísimos creemos además que era Hijo de Dios; aunque eso no se crea ha merecido el respeto y la admiración de la inmensa mayoría de quienes con sus pequeños gestos y trabajos sostiene el universo.

    Me refiero concretamente a que el secretario general de VOX, Javier Ortega Smuith se acercó a Callosa de Segura a manifestar su respeto hacia la Cruz; manifestó su solidaridad a los vecinos que proyectaban una cruz luminosa sobre una pared en la plaza en que el Ayuntamiento había retirado la cruz. Creemos que los vecinos tienen razón: no debe retirarse el símbolo de paz que es la cruz.

    Pero a los pocos días nos encontramos con algo contradictorio: gran parte de la población (incluido el Papa) llamamos crucificados de hoy a los migrantes que llegan en patera pero el mismo Javier Ortega Smuith los humilla e insulta llamándoles delincuentes y acusándoles de ser militares entrenados, invasores agresivos, etc. Creemos que los considera verdugos y no víctimas.

    Decimos que es contradictorio porque el crucificado es una víctima y no es honrado defender la cruz y odiar a los crucificados de hoy. Cuando los que hablan de la Cruz odian a los crucificados generan que todos los compasivos odien la Cruz.

    La Cruz es sin duda el símbolo más universal que existe y el que merece más respeto. Con razón nos ofendemos cuando se maltrata, lo haga un dirigente político o un espectáculo carnavalero. Cuando ocurren esos sucesos muchos creyentes manifestamos que nos sentimos en  parte responsables de esos lamentables actos porque hemos tolerado cobardemente que haya quien defiende la Cruz y humilla a los Crucificados.

    Por eso hoy creo que es necesario decir que quien defienda la Cruz tiene obligación moral de defender a aquellos con quienes decidió identificarse el Crucificado: "Vengan benditos de mi Padre porque tuve hambre y me dieron de comer".

    Jesús no dijo que fuéramos los que defendiéramos su símbolo sino su carne. Si los que dicen amar su nombre odian y mienten sobre su carne estamos obligados a combatirles con amor.

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