• Paseando por mi ciudad, 'Calle Alexander Bell' (La Pardilla)

        0 

    12/02/2018 - 08:34  

    Calle Alexander Bell (inicio) (Foto Luis López)

    Con el nombre de calle Alexander Bell,  tenemos en nuestro municipio, en el barrio de La Pardilla, un vial que orientado de Norte a Sur, se inicia en la calle Raimundo Lulio y finaliza en un lugar sin salida, una vez pasada la calle Morse, tras efectuar un recorrido de unos 90 metros lineales.

    Tiene por el Poniente la calle Louis Pasteur y por el Naciente la calle Gutemberg.

    Esta nominación aparece por primera vez en el Censo Municipal de Habitantes referido al 31 de diciembre de 1970, encontrándose incluida dentro del Distrito Quinto, Sección Tercera del mismo.

    Tiene esta nominación carácter personal e histórico, cumpliendo los requisitos exigidos en el Capitulo II, Artículos 5º y 6º del vigente Reglamento para la nominación de calles, plazas y lugares de dominio público.

    Al igual que diversos viales del sector, la nominación que nos ocupa, guarda en cierta medida la analogía propuesta en la reglamentación vigente con aquellas, refiriéndose a personajes del mundo de la investigación en las ciencias.

    SINOPSIS DE LA NOMINACIÓN:

    Alexander Graham Bell, fue un inventor escocés nacido el 3 de marzo de 1847 en Edimburgo, que estudio en Edimburgo y en Londres.

    Alegoría a Alexander Graham Bell. (Foto Luis López)

    En su juventud cabe destacar su vinculación a los sordos, siguiendo la tradición de su padre, (un destacado estudiosos de las formas de comunicación de los sordos) los tres hijos se dedicaron al lenguaje de los sordos. El interés de Alexander, el hijo menor, hacia ellos, creció años después, cuando se casó con una mujer sordomuda.

    En el año 1870 la familia se trasladó a Canadá, tras la muerte de los dos hermanos mayores, para un año más tarde trasladarse a Estados Unidos, instalándose en Boston donde abre un centro de enseñanza para sordos, consiguiendo además trabajo como profesor de física en la Universidad de Boston, y comenzó a estudiar la transmisión del habla.

    Estos estudios y la colaboración  de otros expertos culminaron en el año 1876 con la invención del teléfono, que no pudo patentar hasta el año 1893, por diversos problemas protocolarios y gracias a la ayuda de su suegro.

    Vista aérea del sector. (Foto Luis López)

    Para hacer realidad este artilugio contó con la colaboración de Helmholtz, un físico alemán experto en sonido y electricidad, y en su elaboración se tuvieron en cuenta los estudios realizados por Morse, Bourseul y Reiss.

    El día de la patente Elisha Gray también se dirigió a la oficina para mostrar sus avances en el mismo invento. Sin embargo, ninguna había logrado hasta el momento la transmisión de la voz, objetivo que posteriormente alcanzaría Bell.

    Al intentar vender los derechos a la Wester Unión por 100.000 dólares, su presidente no aceptó, por lo que decide crear por su cuenta la Bell Telphone Company,  en Boston. En el año 1892 tiene lugar la primera conversación telefónica entre Chicago y Nueva York.

    Por su parte, al Western Unión llamó a Elisha Gray y fundó la American Speaking Telephone Company. En este proyecto contó con la colaboración de otra eminencia Thomas Alva Edison, que mejoró el invento.

    Calle Alexander Bell (final).(Foto Luis López)

    Ante esta situación de competencia surgen problemas y la compañía de Bell establece su sede en Nueva York cambiando su razón social por American Telephone and Telegraph.

    Por dicha invención recibe el Premio Volta francés, que le reporta 50.000 francos, con los que funda el Laboratorio Volta en Washington.

    Su carrera como inventor no terminó aquí, sino que fue autor del fotófono, un aparato para descubrir metales en el cuerpo humano. También descubrió un método para localizar icebergs, entre otras muchas cosas.

    Comentar

Publicidad

Aviso Legal  |  Publicidad  |  Condiciones de uso  |   Copyright 2017 Telde a Diario