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    05/04/2018 - 08:14  

    El comentario a diario, miércoles 04 de abril, Ezequiel López

    Paulino, ayer, en el Club Oliver de la capital tinerfeña, donde fue arropado por un equipito de amigos y allegados, lo nombraron presidente de la Fundación, una vez más, no sabemos si por vergüenza, no le dijo nada a la prensa

     

    Ayer se lo dijimos públicamente al propio presidente del Gobierno insular, a Antonio Morales, le preguntamos si conocía la Fundación Canaria de la Eficiencia Energética, nos respondía sin cortarse un pelo, que ni puñetera idea. Hoy hemos conocido un poco más de la susodicha Fundación para vergüenza de la clase política, y es una pena que meta a todos los políticos en el mismo saco, pero no me queda otro remedio.

    La Fundación de la que, dábamos cuenta anoche con Antonio Morales, donde le hacíamos saber públicamente que, nombraban presidente al que fuera presidente del Gobierno autónomo, a Paulino Rivero. Un acto que se celebraba en el día de ayer en la isla picuda, en plan a la zorrúa, y en un ambiente donde solo estuvieron los que querían aplaudir a Paulino. Lo fastidiado de esto es que, el que fuera presidente del Gobierno, se nos presente una vez pasado su ciclo, importante, como máximo responsable del Gobierno canario, necesitado de un carguito para no sé qué, y para más inri, enterándonos hoy, en una Fundación que él mismo creó durante su mandato. Estos descubrimientos dicen muy poco de nuestra clase política, digo nuestra porque seguimos siendo nosotros los dueños y señores, que ellos, los políticos, se den la gran vida a cuenta de nuestras decisiones a la hora de ir a las urnas.

    Paulino ha venido a menos, no es que fuera un presidente deslumbrón, pero estuvo ahí, y de lo que más nos acordaremos era de sus pleitos con Soria y que pagamos los canarios por la idiotez política de uno y de otro. Soria como ministro, se dejó llevar por la venganza y bajó a las cloacas, y hasta allí llevó a Rivero, el resto de la historia la conocemos todos. Paulino, ayer, en el Club Oliver de la capital tinerfeña, donde fue arropado por un equipito de amigos y allegados, lo nombraron presidente de la Fundación, una vez más, no sabemos si por vergüenza, no le dijo nada a la prensa. Estos hechos, insisto, solo consiguen dejarnos al descubierto la podredumbre que el poder, en exceso, consigue generar en el ser humano.

    Ayer también nos llegaban otros titulares y nos mostraba las caras auténticas y oscuras de toda persona humana que siente y padece, más allá de su condición económica y estatus social. Ya nos advertían que los ricos también lloran. Ayer todo el mundo pudo ver que en la máxima representación social de nuestro país, existen serias diferencias. Ayer veíamos como una nuera se enfrentaba a la suegra, y no quería que utilizara a sus hijas para quedar bien ante la gente en una foto de familia. Dicho así, suena lo más natural y habitual del mundo, una situación más frecuente de lo normal, y que se da cada momento hasta en las mejores familias. Aquí el tema es peliagudo, se trata de un pleito muy común en la plebe, lo tenemos asumido, pero en este caso, visto por todos, en la realeza, en la mismísima monarquía, pues parecía como que no. Letizia, la reina, la auténtica, le plantó cara, a la otra reina, la llamada emérita. Nuestros reyes eméritos se fueron, pero para quedarse entre nuestros presupuestos, contando con los otros reyes, los que ejercen, Felipe y Letizia, que también viven entre y de nuestros presupuestos. España no está viviendo los mejores días para brindar este tipo de espectáculos reales. Estamos viviendo una petición de independencia por parte de unos millones de ciudadanos catalanes que se declaran republicanos, a sabiendas de otros muchos más que conviven bajo el paraguas de la Constitución en toda España pero que, cada vez ocultan menos su pensamiento político republicano.

    La existencia de nuestros reyes, nos guste o no, son los reyes de todos los españoles, además de reconocerle al rey ese poder en exclusiva como mando supremo de las Fuerzas Armadas o como decimos por aquí, coloquialmente, bastón sobre bastón, en jerarquía militar del Estado. Digo esto porque situaciones como la de ayer, una reina mayor, emérita, tirando de sus nietas, princesas ellas, para hacerse una foto, que a la misma vez, la reina actual y la auténtica, negándole esa posibilidad una primera y segunda vez, donde el propio rey, el auténtico, intenta decirle, no seas bruta y deja que mi madre se saque la foto con las chiquillas, recibe por respuesta, que sueltes a las niñas y ellas, las princesas, las niñas, haciendo caso a su madre, se separan, forzando la situación, de una abuela abrumada y con cara de poema, dejando la foto pendiente para otro momento, ante la mirada atónita, del que un día pidió perdón por matar a un elefante y que está en el gremio de los eméritos, el rey D. Juan Carlos. No me quiero ni imaginar ese encuentro familiar de puertas adentro, esas palabras de unos y de otros. Flaco favor se le hizo ayer a la monarquía que en este país, cada vez más, va contando con menos seguidores, consiguiendo unos resultados nada propicios para seguir argumentando la necesidad de tenerles y mantenerles, como reyes. 

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