•     0 

    08/11/2018 - 11:28  

    'Cumbre clara, mar oscura, agua segura'

    El comentario a diario, Ezequiel López en El Mostrador.

    Los días van pasando y las diferentes maquinarias de los partidos políticos y coaliciones se van engrasando.

    Ayer estuvo aquí Juan Martel y entraba de lleno en ese pacto que ha formulado el CCD y CC para las próximas elecciones en Telde. Juan con toda su humildad dejaba claro que el número dos de esa lista que encabezará Héctor Suarez, no necesariamente tiene que ser él, puede ser aquel o aquella persona que el CCD nomine para la lista. No cabe duda, como así se lo hacíamos saber al propio Juan Martel, que el pacto se había hecho alrededor de su figura política, al peso de su persona. Pero Juan Martel respondía que por respeto a sus compañeros debía siempre esperar a su corroboración final para luego ocupar el puesto.

    No todo el mundo lo tiene tan expedito como Juan Martel para ser el yerno deseado para el compromiso que se avecina. Juan Martel, aunque posiblemente sea más fácil criticarle que alabarle, por eso de haber optado siempre en quedarse en el Centro.

    Todos los partidos quieren hacer saber que no están en los extremos de la política, que son de centro derecha, de centro izquierda, pero en el caso de Juan, nunca se ha movido del centro. El Centro que Juan Martel representa, es el Centro de la cohesión, del punto de encuentro, el lugar de partida, nunca le encontrarás en el Centro del desencuentro, de la discordia, de la crispación, nunca andará por esos lares.

    El perfil de Juan Martel no solo se nos da en Telde, existen algunos más repartidos en diferentes municipios, de aquí de la Tierra y allende los mares, es ese hombre grande, fortachón y que parece llevar siempre al niño, a ese niño que siempre tenemos dentro, a la vista.

    Juan Martel no es perfecto, dios nos libre, pero si es un tipo normal, un tipo que siente y padece como cualquier hijo de vecino, que no ha cambiado su educación y saber estar que conoció en su crianza en esas medianías. Juan Martel, sin duda, tiene cosas de hombre mayor, de persona de más edad que la suya real, pero no ahora que ya peina canas, desde siempre, las personas mayores en su vida supieron influirle tanto que, siempre que puede en cualquier acto, búsquelo con los viejos o con los niños.

    Yo no sé si algún político de los actuales hubiese superado el desbarajuste preelectoral que él vivió en las elecciones pasadas, aquello fue un verdadero tsunami personal y público. Ahora corren nuevos tiempos y CC quiere tenerlo, quiere contar con sus sapiencias adquiridas con el tiempo en la institución, conocedor de pactos, conocedor de fidelidad política y a la institución como pocos, todo lo que lleva a este pacto, vale la pena, sin duda. En su trayectoria política Juan ha sabido afrontar los tiempos de Gobierno y de Oposición.

    En este nuevo reto acompaña a un joven político que promete, que tiene un temple que parece que no está al uso, Héctor se complementa a Juan de manera innata, sin olvidar que fue Juan Martel quien le animó a meterse de lleno en la tarea de poder facilitarle las cosas a la Sociedad, a la Comunidad, a los vecinos a través de una formación política, ¡quién lo iba a decir!, a través de la recién creada CC, cuando convivían en paz, política, con Nueva Canarias, con CCN.

    Han pasado los años y como dice el otro, ¡las piedras rodando se encuentran!, y hoy es Héctor Suárez quien se pone al frente de una candidatura y quiere contar con esa persona que un día apostó por él, una historia real, nada es inventado y que aún no se conoce su final, aunque todo apunta, que sea, bonito y muy bien aprovechado por los ciudadanos.

    Las apetencias políticas de muchos hombres y mujeres que están ejerciendo, se ven un poco más acuciantes en estas próximas elecciones, pues como se suele decir, coloquialmente, ¡en la calle hace mucho frío!, o lo que es lo mismo, los trabajos no se encuentran tan fáciles y los sueldos no son los mismos.

    Ellos, los políticos que no son deslumbrones, los que no tienen nada, solo su gestión, y a lo mejor se da cuenta que no le pertenece, pues no han tenido iniciativa ninguna, solo se ha limitado a obedecer, que ahora, cuando quiere buscar esos apoyos en la calle para aparentar tener fuerzas externas, se dan de frente, pues son solos unos mandados que dependerá de su jefe o jefa política para ir en lista.

    Sin embargo aquellos o aquellas que no han dejado a su gente atrás, aquellos que han conseguido simpatizar con colectivos, barrios, cercanos y alejados al casco, a lo mejor tendrán ese reconocimiento de querer contar con ellos para las próximas listas. Es una pena que hagan sus repasos de gestión y se vea que lo único que han conseguido ha sido, aumentar su patrimonio y los movimientos bancarios.

    Aquellos que perduran en la tarea publica y son objeto de respeto, a buen seguro que tienen personalidad propia, trabajo fuera de la política y una gran familia que le quiere y le espera, no es fácil para algunos u algunas entender que esto de la política, como los móviles, va cambiando, a veces para bien y mayor utilidad y otras veces no llegamos a entenderlos y deseamos no haberlos cambiado.

    Escucha el comentario.

    Comentar

Publicidad

Publicidad

Aviso Legal  |  Publicidad  |  Condiciones de uso  |   Copyright 2017 Telde a Diario