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    24/02/2019 - 09:46  

    'Matices'

    Con la Pluma del Faycan, articulo de opinión de Gregorio Viera Vega para El Mostrador de Ezequiel López.

    La política, como la vida, está llena de matices. En política al utilizar los matices hacemos una corrección política, una nueva forma de censura perversa en la utilización del lenguaje derivando la expresión recta de los hechos y las opiniones, hacia la ambigüedad y el circunloquio. Uno de los ejemplos más claros de los matices lo tenemos en la figura que utilizó el actual Gobierno del Estado, respecto de la figura del mediador, relator, etc. Nunca una palabra como relator, había provocado un debate tan encendido. La oposición habla de alta traición y convocó por ello una manifestación en la plaza de Colón en Madrid, sin embargo, con el juicio del procés uno de los testigos llamados a declarar es el lehendakari del Gobierno Vasco Iñigo Urkullu, donde explicará su mediación fallida entre los ex presidentes Rajoy y Puigdemont. ¿fue alta traición?, matices, cuestión de matices.

    Tenemos que armarnos de valor para exigir a nuestros gobernantes el respeto a nuestro derechos sociales y políticos, claridad en sus propuestas y sobre todo, coherencia cuando se ponen el traje de dirigentes y nos sacude con soflamas incendiarias para arrastrar un puñado de votos, con la utilización matizada de la situación política.

    En esa larga lucha que tiene nuestra ciudad, por superar las adversidades, tanto económicas como sociales y políticas nos encontramos con los distintos matices, no ya políticos, que los hay, sino de interpretación de la situación y dependiendo del cristal de quien lo mire, lo utilizará como - la botella, media llena o media vacía, pero esto no quita para lograr ver en los gestos, los pensamientos o en las emociones, la capacidad que tienen las personas para mostrarse tal cual, sin matices y quienes aprovechan la menor oportunidad para desacreditar a su adversario o adversaria. Lo que antes era blanco, ahora se torna negro y viceversa, si lo hago yo está bien hecho, si lo haces tu, no está bien hecho, cuestión de matices. En ese juego en el que entramos la mayoría de las personas que nos dedicamos a la política, ampliados en algunos casos por los altavoces mediáticos del entorno, intentar confundir a la ciudadanía porque en ese campo precisamente en donde mejor juegan, en la confusión y en el desorden y aplican la expresión atribuida al general De Gaulle “el caos o yo”.

    Dirigentes que la justicia ha puesto en orden por tomar decisiones perjudiciales para los intereses del municipio y sin embargo, siguen pavoneándose de sus obras y milagros, sin mostrar ni un ápice de arrepentimiento, sin pedir perdón por el daño económico que nos ha infligido, por empobrecernos. Siendo coherentes tendrían que haberse ido de la política hace mucho tiempo, pero no, aquí siguen y con el agravante que todavía siguen teniendo apoyos, porque en sus discursos utilizan el victimismo por un lado y el populismo por el otro, logrando en algunos casos reinventarse, cuestión de matices.

    Esos matices que intentan utilizarse para separase de la acción en un gobierno donde varias fuerzas confluyen, pareciera que son adversarios cuando en realidad comparten mesa y mantel. No me parece mal que desde la perspectiva de cada fuerza que conforma un gobierno matice sus acciones, pero deben compartir los aciertos y los errores de sus acciones, la ciudadanía sabe quien o quienes están por la labor y quienes se quieren apuntar un tanto, dirán que es cuestión de perspectiva, pero cuando sus decisiones afectan a toda la población yo me cuidaría muy mucho de hacer separaciones porque la responsabilidad en política, se hereda, vamos que si se hereda.

    Llegados a este momento del mandato, juzgaremos por la acción o inacción política y ahí, tanto gobierno como oposición seremos valorados por quienes tienen el poder de cambiar en las urnas los gobiernos, la ciudadanía. Ciudadanía cada vez más polarizada por los mensajes fáciles,  homófobos, racistas, misóginos, xenófobos y no es cuestión de matices, es cuestión de odio. Se arenga a las masas, con una verborrea facilona para conseguir votos, pero cuando has inoculado en su ADN el odio, estamos asistiendo al principio de fin de la sociedad del estado del bienestar, con la pérdida de derechos y de la justica social, para convertirnos en una sociedad que odie al distinto o distinta y esa semilla de la intolerancia e intransigencia será sin matices.., con la pluma del Faycan.

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