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    26/03/2019 - 23:24  

    ¡Reloj, no marques las horas!

    El comentario a diario, Ezequiel López en El Mostrador.

    Vuelve de nuevo a la palestra los desastres urbanísticos de la zona cero. Ya decir que estamos contrarreloj con las promesas apuntadas al respecto, es adularles. Ya a estas alturas, le duela a quien le duela, debemos de decir que este gobierno municipal no ha sabido gestionar los problemas gordos de la Ciudad, del día a día.

    Este desaguisado de la zona cero de la ciudad con la siguiente foto: Un palacio de la cultura y de las artes en abandono sin saber qué hacer, un edificio dedicado a multicines y locales comerciales entregado al ayuntamiento, vía judicial, también sin saberse que hacer con el edificio y por último unos aparcamientos que no tienen ni pie ni cabeza.

    Sobre el Palacio de las Artes decir que parece haber desaparecido del lugar, de él no solo no se habla sino que se le ignora, no es tema de conversación alguna, no existe el más mínimo interés, Aquello que en su día se quiso mostrar al mundo como una obra cultural emblemática, elevando así a la ciudad a un nivel cultural que, solo se mantenía en unas pocas cabezas que creían que éramos merecedores de algo grande y potente, así lo creyó el gobernante de turno en aquel momento, Paco Santiago.

    Hubo hasta propuestas de sacar a los ciudadanos a la calle si la obra se paralizaba. No solo se paralizó sino que estuvo a punto de cuestionarse su utilidad y hasta el cambio de uso y, la gente no solo no salió a la calle, sino que casi se les ánima para que vieran con buenos usos convertir el edificio en oficinas para el ayuntamiento. Aparte de la prohibición que la inversión hecha en sí, las partidas económicas que venían eran finalistas, y hacia imposible cambiar su finalidad, también las voces autorizadas se aliaron con el sentido común y la solución menos mala era dejarlo como estaba y esperar esa gestión política acertada o que ocurriera lo actual, que vegetara como inmueble interminable hasta que el tiempo y sus circunstancias se alineen y aparezca esa idea que solucione el problema que los políticos han dejado sin resolver al pueblo. ¡Chiquito marrón! En principio está a la espera de un bloqueo, de bloques, a sus entradas para que el deterioro no sea mayor, pero esto aún no se ha dado, se espera algún que otro titular más antes que llegue el cemento y los bloques.

    Del aparcamiento que la oposición nunca dijo que no se arreglara, aún no se sabe nada, el grupo de gobierno se montó el tinglado publicitario haciendo guiños a los comerciantes y apareciendo como los arregladores de los aparcamientos que llevaban algunos añitos en el olvido. Este lugar que alberga un parquin subterráneo, en su día, la cubierta ya fue considerada un peligro, cuando se realizaban actos multitudinarios, como fiestas patronales o los propios carnavales. Hoy en día sigue siendo utilizado por una cantidad importante de vehículos, aparcados todos los días sobre la misma. Un incendio en el interior del parquin, días atrás, hizo que los bomberos que fueron a sofocarlo hicieran un parte donde advertían una vez más al consistorio que la cubierta del aparcamiento subterráneo no está, según ellos para que sea utilizado como aparcamiento.

    La última noticia al respecto según la alcaldesa, es que los técnicos municipales determinarán si efectivamente existe peligro de derrumbe como advierten los bomberos. Los seis efectivos del Consorcio de Emergencias que actuaron el pasado domingo advirtieron a la Policía Local que era lo más conveniente habida cuenta de las condiciones que presenta, sobre todo, la segunda y tercera planta, apuntaladas con estructuras metálicas y en las que acumulan basura y restos de madera, y que además son frecuentadas por indigentes.

    También dejó caer la alcaldesa que pronto se empiezan las obras del arreglo del aparcamiento que nos costará algunos millones de euros y que debiera de haber empezado en noviembre, pero como ya estamos acostumbrados, tenemos que esperar algún que otro titular más y luego ya se verá.

    Esa es la realidad de una zona cero que tiene al casco de San Gregorio enterrado. Ahora para estas próxima elecciones llega, supuestamente, savia nueva, gente con la frescura suficiente para aportar soluciones o proyectos que nos lleve a ello. Hemos hablado de lo que vemos y sufrimos en el casco, pero también podemos comentar dos cuestiones en las proximidades de sus exteriores, por un lado San José de Las Longueras con su viaducto incompleto, pero ahora felices porque van a arreglar las viviendas sociales y por el otro lado, la Urbanización Las Vegas o la que se le conoce malamente por la fantasma dejada a la buena de Dios, eso sí más felices por una fuente de 90 chorros que no funciona.

    No creo yo que debiéramos de exigir ningún máster a nuestros candidatos próximos a tomar las riendas de la ciudad, creo que si todos pusieran alguna idea para mejorar lo dicho, posiblemente tengamos motivos más que suficientes para ir a las urnas y elegir.

    Cansa ver cómo termina una legislatura y solo ver que han mejorado aquellos que han estado gobernando y cobrando del erario público. Los que han pagado religiosamente sus impuestos nos encontramos con una ciudad que poco o nada ha cambiado desde el 2015, por mucho que se empeñen en darnos a última hora el coñazo con clases maestras de economía, cuando todo se resume con un cumplimiento en exceso con los deberes comprometidos con la administración supramunicipal y sus obligados colegas bancarios que solo han entendido el cobrando que es gerundio, gracias a unos buenos primos que tienen en los juzgados con mucho “interés” si así no fuera.

    Seguro que los ciudadanos no serán tan críticos y tan incompresibles como lo soy yo, la democracia tiene ese don y para gusto colores, y de eso si que va a ver en estas próximas elecciones, ¡muchos colores y pocas luces!

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