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    18/10/2017 - 15:20  

    La informal formalidad de los Honores y las Distinciones en Telde

    A veces, y sólo a veces, llega alguien a tu vida que te sorprende con ciertos comportamientos extremos queriendo poner todo donde no hay nada y sacándolo de la nada, además.

    Hago esta reflexión, porque me sorprende muy mucho la forma ‘’protocolaria’’ de gestionar el Acto Institucional de Entrega de Honores y Distinciones de la Ciudad que tendrá lugar el día siete de noviembre en el Teatro Juan Ramón Jiménez.

    Se les envía la invitación a las personas interesadas y/o implicadas en el acto, así como a la corporación. Hasta aquí, todo normal… luego, se indica entre otras cosas  en una ‘’nota de interés’’ –y cito textualmente-:

    -Esta invitación NO da acceso al Teatro Juan Ramón Jiménez.

    -Debe confirmar su asistencia indicando el nombre del evento y si asistirá con o sin acompañante antes del jueves 19 de octubre.

    -Para retirar las entradas será indispensable presentar la invitación.

    -Para acceder al acto es imprescindible presentar la entrada, que será personal e intransferible.

    Ante toda esta parafernalia, me pregunto:

    ¿Esto es realmente una invitación o no?

    ¿Desde cuándo, para entrar en el Teatro a un Acto Institucional de entrega de  Honores y Distinciones o lo que fuere – que en muchos casos pide el “pueblo” (colectivos sociales o de otra índole) -  no puede  el “pueblo” entrar sin invitación o entrada ‘’personal e intransferible’’?

    Además de todo ello, tras las reiteradas llamadas de varios de los invitados, nos informan que antes del día 19, han de reservar las entradas que quieran para sus familiares y amigos, o sea, con diecisiete días de antelación. Cosa, que da a entrever que cualquier persona anónima –sea o no de Telde- no podrá asistir a dicho evento porque no tiene entrada –que no invitación- por todo ello, están propiciando que las personas interesadas e invitadas requieran más entradas de las que podrían prever, ante la reiterada advertencia que no se dará paso a la sala a nadie sin entrada, ya que a diecisiete días vista, podría pasar, que aquel que no puede ahora mismo cerrar su asistencia, pueda ir ese día, como, también el que tenga una entrada, no pueda asistir por alguna razón, quedando esas entradas ‘’personales e intransferibles’’ sin dueño y por consiguiente, la butaca vacía.

    Parece ser que la explicación que se da desde dentro es que, “no quieren que nadie que esté interesado en asistir se quede sin entrada” y que piensan que no habrá problema alguno, pues no auguran el lleno  de la sala ¡…!   ¿Entonces, para qué las entradas si van a quedar butacas libres?

    No logro comprender, por más que me esfuerzo, este desorden ordenado o esta desorganización organizada y, lo que me niego a entender o a creer, es que no se deje entrar al público en general a dicho acto. Tal es así, que si este desconcierto concertado no se explica, me negaré a asistir a un acto generado únicamente para ciertas personas.

    Al fin y al cabo es Telde quien premia y quien reconoce y es de justicia que Telde pueda estar allí sin ningún tipo de cortapisas.  

    Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh? 

    Todo sea por un baño de multitudes... pensarán las primeras espadas de este Gobierno.

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