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    29/12/2017 - 08:30  

    Paseando por mi ciudad, 'Calle Albert Einstein (Casas Nuevas)

    Calle Albert Einstein (inicio). (Foto Luis López)

    Con el nombre de calle Albert Einstein, tenemos en el barrio de Casas Nuevas, un vial que orientado de Poniente a Naciente, se inicia en la calle San Venancio y finaliza en el futuro Vial 2 de Circunvalación a las Zona Industriales, después de un recorrido de unos 300 metros aproximadamente.

    Por el Norte tiene la calle San Fernando y por el Sur la calle Daimler.

    La calle Albert Einstein se ve cruzada por las calles Galileo Galilei, Tenerife y Torricelli de Norte a Sur.

    Esta nominación aparece por primera vez en el Censo Municipal de Habitantes referido al 31 de diciembre de 1970, figurando en el Distrito 6º, Sección 6ª del mismo.

    En los viales del barrio de Casas Nuevas encontramos tres tipos de nominaciones: las de carácter personal e histórico en la que se recogen nombres de científicos y humanistas, las de carácter general en las que se recogen los nombres de las diferentes islas del Archipiélago Canario, así como de dos provincias españolas,  y las de carácter histórico entre las que tenemos el nombre de muchos Santos recogidos en el Santoral Eclesiástico.

    SINOPSIS DE LA NOMINACIÓN:

    Albert Einstein, nació el 14 de marzo de 1879, en Ulm (Alemania) y fallece en los Estados Unidos el día 18 de abril de 1955.

    Albert Einstein. (Foto Luis López)

    Tímido y retraído, con dificultades en el lenguaje y lento para aprender en sus primeros años escolares. No obstante, a edad temprana mostró cierta pasión por las ecuaciones, cuyo aprendizaje inicial se lo debió a su tío Jakov que lo instruyó en una serie de disciplinas y materias, entre ellas álgebra, consiguiendo muy pronto dominar las matemáticas.

    Dotado de una exquisita sensibilidad que desplegó  en el aprendizaje del violín, fue el hombre destinado a integrar u proyectar, en una nueva concepción teórica, el saber que muchos hombres de ciencia anteriormente prepararon con laboriosidad y grandeza.

    A los dieciséis años tuvo la oportunidad de conocer la cultura italiana que le impactará profundamente, y recorre Italia pensando y estudiando por su cuenta. Durante este período empezó a contemplar los efectos del movimiento a la velocidad de la luz, un rompecabezas cuya resolución cambiaría para siempre la física y la cosmología.

    Regresa a Munich y luego se traslada a Zurich, en Suiza cursa sus estudios de matemática y física, los cuales termina sufriendo en la nación helvética hambre y segregación académica.

    Desarrolló su vida laboral en la empresa privada y luego en la docencia oficial, mientras realizaba alternativamente trabajos de investigación en el campo científico los cuales empezó a publicar a la temprana edad de veintiséis años.

    Vista aérea del sector. (Foto Luis López)

    Realizó numerosos trabajos sobre el átomo, la luz, la gravedad y la relatividad.

    En el año 1921 fue galardonado con el Premio Nobel de Física, por su importante aportación a la teoría de los cuantos. Trabajos de interpretación cuántica del efecto fotoeléctrico y la teoría sobre la relatividad espacial y cósmica.

    En el año 1932 se exila en California bajo el control del gobierno estadounidense, con el fin de escapara del poder nazi interesado en utilizar sus conocimientos, para aplicarlos posteriormente a acciones bélicas.

    En el año 1940 obtiene la nacionalidad norteamericana y, hasta su muerte, trabajo para integrar en una misma teoría las cuatro fuerzas de la naturaleza: gravedad, electromagnetismo, y las subatómicas fuerte y débil, las cuales comúnmente reconocemos como fuerzas de campo.

    Calle Albert Einstein (final). (Foto Luis López)

    Cuando vio los resultados de la bomba atómica, producto de sus investigaciones iniciales sobre el átomo, se dice que asombrado exclamó:... “Dios mío, espero que algún día me perdones”.

    Escribió numerosos artículos de divulgación para revistas científicas, dictó conferencias, y publicó algunos libros: “Electrodinámica de los cuerpos en movimiento”, “Fundamentos de la teoría de la relatividad general”, “Sobre la teoría del campo unificado”,  “Mis ideas y opiniones” y “La física: aventura del pensamiento”.

    Fue un científico que legó su preeminencia, hasta ahora, sin contrapesos, Genial y con la misma intuición física de Newton, pero con un carácter simpático; un visionario como Kepler, pero que siempre supo mantenerse aterrizado sobre la Tierra.

    Recibió en vida, al igual que Newton, todos los honores y el respeto que un genio excepcional merece. 

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