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    20/03/2018 - 08:28  

    Paseando por mi Ciudad, 'Calle Alonso Quesada' (San Gregorio)

    Calle Alonso Quesada (inicio) (Foto Luis López)

    Vamos de paseo hoy por el barrio de San Gregorio, concretamente por la zona de la Urbanización de Arnao, donde buscamos la calle Alonso Quesada, que es un vial orientado de Naciente-Poniente, que se inicia en la calle Arnao y finaliza tras un recorrido de unos 320 metros en la calle San Diego.

    Tiene al Norte la Avenida del Cabildo Insular y al Sur la calle Luján Pérez.

    Esta nominación aparece por primera vez en el Censo Municipal de Habitantes referido al 31 de diciembre de 1965, encontrándose dentro de las que componente el callejero del Distrito II, Sección VIII del mismo.

    Tiene el carácter de personal e histórico, adaptándose a lo dispuesto en el Capitulo II, Artículos 5º y 6º del vigente Reglamento para la nominación de calles, plazas y lugares de dominio público.

    Esta nominación al igual que las del resto de los viales que componen esta urbanización, cumple la característica de analogía al referirse como las demás a personajes relacionados con la historia de Canarias en los siglos XIX y XX.

    SINOPSIS DE LA NOMINACIÓN:

    Alonso Quesada, es el seudónimo del poeta español Rafael Romero Quesada.

    Nació en Las palmas de G.C. el 5 de diciembre de 1886. Fue el cuarto y único varón de los cinco hijos habidos en el matrimonio compuesto por José Romero Castro y Dolores Quesada Afonso. Él era oriundo de Tacoronte y ella de Las Palmas de GC.

    Alegoría a Alonso Quesada (Rafael Romero Quesada). (Foto Luis López)

    Rafael Romero, cursó estudios en el colegio de San Agustín, fueron condiscípulos  suyos Tomás Morales, Néstor, Luis Benítez Inglott, etc.

    En febrero de 1903, ingresa como voluntario en el Regimiento de Infantería de Las Palmas de GC, su padre era el Comandante Mayor de ese Regimiento. En el año 1195, las obligaciones militares llevan a la familia a residir en Alcoy durante un breve tiempo, regresando a Las Palmas en el mes de abril de 1907, fecha en la que fallece su padre.

    Este acontecimiento supuso para Quesada la cancelación de todos los proyectos de estudios y la necesidad de dedicarse a realizar algún trabajo que le permitiera atender las obligaciones familiares.

    El primer puesto que desempeñó Quesada se lo proporcionó un funcionario del Banco de España. En el año 1909 empieza a trabajar en la casa Elder Dempster Canary Island, empezando  al mismo tiempo, su larga, fructífera y ambivalente relación con los ingleses.

    Quesada, salvo  la distancia en Alcoy y un viaje a Madrid, el resto de su vida transcurrió enteramente en su ciudad natal. Su vínculo con la isla estuvo signado por una especie de malditísmo, aceptado voluntariamente, consciente acaso de que él suponía uno de los elementos fundamentales de su trabajo como escritor.

    Visa aérea del sector. (Foto Luis López)

    Su primera actividad literaria se encauzó hacia el periodismo y el teatro. Perteneció a la redacción de diversos periódicos locales. El Gran Galeoto (1904), bisemanario “satírico bilioso”, otros de mayor  transcendencia en la vida cultural de la ciudad, Ecos, que dirigió en el año 1916. En Florilegio, El Tribuno, La Ciudad aparecieron, con anterioridad a 1915, numerosas colaboraciones suyas tanto en verso como en prosa. Eran colaboraciones, de carácter festivo y satírico en las que se burlaba, con ferocidad no exenta de gracia, de algunos tipos de ciudadanos (el frecuentador de casinos, el comerciante maleducado, etc.) trabajos que prefiguran el tomo de sus crónicas posteriores.

    También ridiculiza los tics literarios adoptados por algunos poetas modernistas que habían degradado a estereotipos colindantes con el ridículo el código de libertad expresiva introducido en el lenguaje poético español por poetas como José Martí o Rubén Darío.

    Una muestra de esta obra de ingenio la recogió Quesada en tres opúsculos publicados en el año 1907. Los dos segundos (de carácter teatral) fueron escritos en colaboración con Federico Cuyás, condiscípulo en sus estudios en el colegio de San Agustín.

    Calle Alonso Quesada (final). (Foto Luis López)

    Sus obras más importantes son: El lino de los sueños (1915) prologada por Miguel de Unamuno, Crónicas de la ciudad y de la noche (1919), La Umbría (1911), Los Caminos dispersos (1944), Lunar (1950), Smoking Room (1972), Las inquietudes del Hall (1975), Insulario (1982) y Memoranda (1982).

    Alonso Quesada,  fue un escritor en prosa y poemas con un extenso trabajo, en el que pese a la directa influencia de Machadao y Juan Ramón Jiménez, consigue escribir con carácter y estilo propio dentro del ámbito de la literatura española. Su obra supone la incorporación del pensamiento isleño a la actitud espiritual de la generación del 98, donde aparece como el cantor del paisaje canario y del Atlántico. 

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