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    14/04/2019 - 10:19   |   Calle Cervantes (inicio) Foto Luis López.  

    Calle Cervantes (San Gregorio).

    En nuestro paseo de hoy, por el barrio de Los Llanos que para algunos es preferentemente San Gregorio, nos acercamos a las inmediaciones de la plaza y allí, en la misma esquina del edificio de la Sociedad de la Fraternidad, nos encontramos con el inicio d ...

    Con orientación Sur-Norte, discurre en una longitud de unos 230 metros, hasta finalizar en la calle Patricio Pérez Moreno. Por su lado del Poniente, tiene la calle Roque y por el Naciente la calle Cruz de Ayala.

    Esta nominación se remonta posiblemente a los inicios del siglo XX, desconociéndose exactamente la fecha en la que fuera asignada, pero fundamentamos esta opinión en el hecho de que fuera la época en la que se reestructuraran casi todas las calles del entorno de la mencionada plaza, ante la pujanza comercial que venía manifestándose desde hacía ya varias décadas, en sus inmediaciones.

    El actual Reglamento para la nominación de calles, plazas y lugares de dominio público, tipifica esta nominación en el Capitulo II, Artículos 6º y 7º, habida cuenta del carácter personal e histórico de la misma.

    La nominación que hoy nos ocupa se encuentra englobando el Callejero del Censo Municipal de Habitantes y Edificios, del Distrito 2º, Sección 8ª.

    SINOPSIS DE LA NOMINACIÓN:

    Hemos recorrido los pasillos de las bibliografías de personajes españoles y nos encontramos con la de Miguel de Cervantes Saavedra, quien fue un extraordinario novelista, poeta y dramaturgo español nacido en Alcalá de Henares el día 29 de septiembre de 1547 y que falleció en Madrid el 22 de abril de 1616.

    Su valía es universalmente reconocida, sobre todo por haber escrito “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, que muchos críticos describen como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal. Ello le ha valido el sobrenombre de “Príncipe de los Ingenios”.

    Miguel de Cervantes Saavedra.

    Su infancia y la vida estudiantil de Miguel de Cervantes, discurre entre Valladolid, Córdoba y Sevilla, lugares a los que su padre Rodrigo de Cervantes traslado a su familia, huyendo de los acreedores. Es en el año 1566 cuando se establece en Madrid, asistiendo al Estudio de la Villa, regentado por el catedrático en gramática Juan López de Hoyos, de quien se convierte en su discípulo predilecto. En esta época Miguel de Cervantes se aficiona al teatro admirando sobremanera las representaciones de Lope de Rueda.

    En el año 1569, una providencia del Rey Felipe II manda detener a Cervantes acusado de haber herido en duelo a un tal Antonio Sigura, pero el escritor se traslada a Italia donde se imbuye del estilo y del arte italiano que más tarde refleja en sus obras El licenciado de Vidriera y en una de sus “Novelas ejemplares”.

    Entra al servicio de Giulio Acquaviva, que será cardenal en 1570, con el que recorre gran parte de Italia, pero pronto se enrola como soldado en la compañía del capitán Diego de Urbina y el 7 de octubre de 1571 participa en la batalla de Lepanto, en la cual a consecuencia de una herida de metralla se le anquilosa su mano izquierda, viniéndole de ahí el apodo de el manco de Lepanto. Tras un breve período de recuperación, vuelve a la vida militar en 1572, participando en expediciones navales por el norte de África, recorriendo posteriormente ciudades  como Sicilia, Cerdeña, Génova y la Lombardía.

    Vista aérea del sector.

    Ya de regreso a España a bordo de la galera Sol, una flotilla turca les aborda y los hacen presos, entre los que están Miguel y a su hermano Rodrigo, siendo conducidos a Argel, desde donde se pide un alto rescate por Miguel de Cervantes al sorprendérsele cartas de recomendación de Don Juan de Austria. Su cautiverio duró cinco años, durante los cuales intentó escapar en cuatro ocasiones de forma infructuosa, hasta que en el año 1580, llegaron a Argel los padres Trinitarios, ocupados de pagar rescates y liberar cautivos, gracias a los cuales es puesto en libertad y regresa a Portugal, a la corte del Rey Felipe II.

    Tras varias solicitudes de trabajo para rehacer su vida, no consiguió ser atendido debidamente y en el año 1584, se casa con Catalina de Salazar y Palacios, con la que vive un corto y estéril matrimonio, lo que le lleva a continuos viajes por toda Andalucía ejerciendo de comisario de provisiones de la Armada Invencible. Ya había escrito obras como “La Galatea”, “El Juez de los divorcios o Rinconete y Cortadillo”.  

    Se establece en Sevilla donde trabaja como cobrador de impuestos, en cuya profesión debido a irregularidades en sus cuentas, en el año 1597 es encarcelado en la Cárcel Real de Sevilla, lugar donde engendra su gran obra “Don Quijote de la Mancha”, cuya primera parte es publicada en 1605. La segunda parte bajo el nombre de “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, se publicará en el año 1615.

    Calle Cervantes (final) Foto Luis López.

    Tuvo una fecunda producción literaria de una alta calidad y sumamente original, en el que parodia un género que empezaba a periclitar, como el de los libros de caballerías, creó otro género sumamente vivaz, la novela polifónica, donde se superponen las cosmovisiones y los puntos de vista hasta confundirse en complejidad con la misma realidad, recurriendo incluso a juegos metafísicos, para realizar un crítica social sin parangón.

    El día 23 de abril de 1616, fue enterrado en el Monasterio de San Ildefonso y San Juan de la Mata, en Madrid, habiendo firmado dos días antes su propia epístola:

                       Puesto ya el pie en el estribo,

                       con las ansias de la muerte,

                       gran señor, ésta te escribo.

    Su genial obra “Don Quijote de la Mancha”, es la obra literaria más leída en todo el mundo, después de la Biblia.

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